BeijingErwai

Proyecto didáctico interactivo y cooperativo para estudiantes chinos de español.

miércoles, septiembre 06, 2006



Comida y personalidad: menús políticos

A menudo, muchos platos, además de la denominación más o menos poética o descriptiva con la que son designados, adquieren, por el gusto de algún personaje público relevante, un apellido o un sobrenombre por el que de repente pasan a ser conocidos y, como no, centro de atención del resto de la gente, produciéndose una ascensión en el escalafón sociogastronómico.

Casi todos tenemos nuestros platos favoritos y los líderes políticos no son ni han sido una excepción:
Evo Morales, la cabeza de cordero; Bush, chalupas con carne y judías negras; las enchiladas de pollo, Clinton; cabeza de ternera, Chirac; igual que Alfonso XIII, Blair las patatas fritas; Hittler los pichones,...

Estos platos, predilección de algunos, podemos llegar a sentirlos como una tarjeta de visita del individuo en cuestión: “Hola, me llamo Jose Luis y me muero por los sesos de cordero”, “Hola, me llamo Jose Luis y me chiflan las uvas con pan”, “Hola, me llamo Jose Luis y me vuelven loco las empanadas de bacalao sin pasas"... Tres Jose Luises que, casi inconscientemente, incluiremos en una tipología bien diferente y que, por una elección tan inocente, se granjearán nuestra amistad, indeferencia o incluso desdén.

Esa misma conclusión, que uno intuitivamente “se huele", es la que suscribe el neurólogo y psiquiatra estadounidense Alan Hirsch, también conocido como “Doctor Olfato”. En sus estudios, relaciona de forma clara y directa, nuestras preferencias gastronómicas y olfativas con nuestra personalidad. Así, además de estudiar, en particular, la personalidad de los hispanos en función de sus preferencias olfativas, ha estudiado, en general, qué determina la elección de una pareja y no de otra, así como la previsibilidad de éxito o fracaso de una relación.
Para identificar tipologías psicológicas humanas, ha creado el test de los helados: que te decantas por el de plátano, eres un tipo social y con “buen rollito"; que prefieres el de fresa, pues la verdad, eres un poco arisco y sosainas; pero, ojo, si eres de los que prefieren el de chocolate, tú eres el rey de la fiesta, un torbellino de vida, ...

En fin, dime qué comes y te diré quién eres...

Hong shao rou 红烧肉

Hong shao rou... uno de los favoritos de Mao

Uno de los platos, originarios de su Hunan natal, por los que Mao sentía auténtica predilección, era el calórico hong shao rou, que consumía a pesar de sus problemas de hipertensión, incluso a escondidas, contraviniendo así los consejos de frugalidad del Primer Ministro Zhou Enlai.
El gusto de Mao por este plato hizo que su fama transcendiera fronteras.
Vox populi es la anécdota que cuenta que, a comienzos de los años 60, teniendo previsto Mao un viaje oficial a Tailandia, el gobierno tailandés incluyó en el menú de recepción, como plato estrella, este capricho presidencial.
Finalmente, no fue Mao el que viajó, sino Zhou Enlai.
De forma abierta, el Primer Ministro, expresó que, realmente, el susodicho plato, no era, en absoluto, de su agrado, pero que, para privar al líder de un consumo tan poco saludable, sería él el que se sacrificaría por el bien de su superior, alegre incluso de contribuir a su buena salud, quedando este gesto como paradigma de la habilidad diplomática de Zhou.
Paralelamente, la gente le atribuyó un sentido simbólico a esta comida: la posesión de un nivel de vida óptimo. Así, cuando alguien decía que en su casa podían comer hong shao rou, realmente, hacían referencia a que gozaban de un buen status. Por el contrario, cuando de alguien se decía que para él era difícil gozar de un hong shao rou, se aludía a su bajo poder adquisitivo. Esto sucedía en los año 80, donde el consumo del plato iba envuelto en un aura de festividad y ascenso social.
En los años 90, con una mejora generalizada del nivel de vida, este plato se retiró de la lista de grandes manjares, perdiendo su valor simbólico, aunque no el histórico.

Ingredientes


Carne de cerdo (con corteza)/ Jengibre/ Ajo/ Azúcar/ Sal/ Canela/ Vino o licor/ Aceite/ Salsa de soja.


Preparación (receta de Xu Weihan).

Trocear en cubos la carne y ponerla una noche antes a macerar con el vino, la salsa de soja y poco de sal.
En una olla de barro, poner un poco de aceite y cuando esté caliente, echar el azúcar hasta que se disuelva. Entonces echar la carne y freírla hasta que se dore. A continuación, añadir un poco de agua o caldo, el ajo (preferiblemente dientes enteros), la canela y el jengibre laminado.
Cocer a fuego lento hasta que el agua se consuma. También se le pueden añadir trozos de pimiento verde y rojo (que siempre se echarán en el último momento, ya que los vegetales han de quedar tiesos).

Si tuviérmos que traducir el nombre de este plato podríamos hacerlo por la inespecífica expresión de "carne estofada﹡", lo cual sería tan ridículo como traducir "empanada" por el inglés "pie" o "paella" por "rice with seafood or meat or the both of them".


*Aunque entre un plato guisado y estofado no hay grandes diferencias, el proceso sí es diferente.
Al estofar, ponemos todos los ingredientes en crudo desde el principio. Se
cocinan a fuego lento en un recipiente cerrado y en su propio jugo o añadiendo un poquito de caldo. El proceso de guisado es más rápido y los alimentos se rehogan previamente antes de ponerlos en una salsa, generalmente con grasa.

红烧肉 – hong shao rou – carne estofada

红 – hong – rojo. 烧 – shao – forma de cocinar consistente en guisar después de saltear.
肉 – rou – carne.

Para saber más:

http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2005/234/1116016323.html comidas de reyes
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2006/335/1140798297.html cocinando para políticos
http://www.hispanicprwire.com/news.php?l=es&id=5423&cha=8 preferencias olfativas y personalidad
http://speeddatingnews.blogspot.com/2006_05_12_speeddatingnews_archive.html entrevista a Alan Hirsch
http://www.cocina-receta.com/receta-cocinamexicana/receta+cocina+mexicana+chalupas.htm
mexicana/receta+cocina+mexicana+chalupas.htm
chalupas de pollo

1 Comments:

  • At 2:40 p. m., Blogger juanpablo said…

    En tiempos de Mao, hubo una década en que todo era rojo, los libros, nos nombres de las personas, el oriente, ... y por lo que veo hasta las comidas

    Que te voy a decir sobre el weblog que ya no sepas.

     

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